Scrampi maneja el mostrador agropecuario: presentaciones del kilo al bulto como variantes, precio de finca, fiado con abonos y vencimientos bajo control — con una caja que no depende de la señal.
No es la lista genérica de cualquier POS: son las funciones de Scrampi que resuelven un problema propio de tu agropecuaria.
El mismo concentrado se vende por kilo, por arroba y por bulto de 40 kg: en Scrampi son variantes de una sola ficha, cada una con su precio, su costo y su stock. Y con unidades de medida propias vendes el alambre por metro y la semilla por libra sin inventar productos.
El finquero que compra por bultos cada mes se marca como mayorista una vez y su lista de precios se aplica sola. Si lleva fiado hasta la venta de la cosecha, la deuda queda en su ficha con cada abono registrado — no en un cuaderno.
Antibióticos, vacunas de mostrador y medicados vencen. En Scrampi la baja por vencimiento es un movimiento del kardex valorizado a lo que te costó el producto, y las alertas de stock mínimo te obligan a rotar antes de perder.
En zonas donde el internet va y viene, un POS que necesita conexión es un problema. Scrampi es offline-first: las ventas se guardan en el navegador con su detalle y suben solas cuando vuelve la señal, sin que el mostrador se detenga.
Kilo, arroba y bulto de una ficha, cada presentación con su precio, costo, stock y código de barras.
Vende por metro, libra, kilo o galón según el producto, sin duplicar referencias.
La lista de finca se aplica sola al identificar al cliente mayorista, en todos los planes.
La deuda de la cosecha queda en la ficha del cliente, con cada abono registrado y el saldo al día.
El medicado vencido sale del inventario a su costo real: la pérdida queda medida en dinero.
Lo que no puede faltar avisa antes de agotarse, por correo y notificación diaria.
Cada pedido al proveedor entra al kardex con su costo unitario real.
La caja sigue cobrando sin internet y sincroniza al reconectar, con detección de conflictos.
Una agropecuaria vende lo mismo en tres tamaños, fía hasta la cosecha y atiende donde la señal va y viene — tres cosas que rompen a un POS común. Scrampi las resuelve de fábrica: las presentaciones del kilo al bulto son variantes de una sola ficha con precio y stock propios, el precio de finca se aplica solo al identificar al cliente, y el fiado queda con sus abonos en la ficha en vez de un cuaderno. Los medicados que vencen se dan de baja valorizados al costo para que la pérdida quede medida, y el modo offline-first mantiene el mostrador cobrando aunque el internet del pueblo se caiga. Para la parte clínica de una veterinaria, Scrampi es honesto: no hay historia clínica — el POS cubre el mostrador.
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El concentrado por kilo, por arroba y por bulto entra como variantes de una ficha, cada una con su precio, costo y stock — y con unidades de medida propias.
Concentrados, sales y medicados de rotación avisan antes de agotarse, por correo y notificación, para pedir al proveedor a tiempo.
El cliente de finca identificado como mayorista recibe su precio solo, y el fiado de la cosecha queda registrado con abonos en su ficha.
Los medicados vencidos se dan de baja valorizados a su costo, y el modo offline mantiene la caja cobrando cuando la conexión del pueblo falla.
Starter
Con Starter ya vendes por presentaciones, aplicas precio de finca y llevas el fiado con abonos. El plan Pro suma las órdenes en espera y el catálogo online para pedidos; Business, hasta 3 puntos o bodegas con inventario separado y los 12 reportes.
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